Alternatiba denuncia la injusticia del copago e insta a Lakua a defender los servicios sociales más allá de la propaganda

La portavoz de Alternatiba, Amaia Agirresarobe, ha criticado hoy duramente la imposición del copago farmacéutico en la CAV, tras la decisión del Tribunal Constitucional de suspender la “normativa electoralista” aprobada por el Gobierno López. Agirresarobe ha recordado que “el copago supone el enésimo hachazo a los derechos y a la dignidad de las personas, además de una estafa desde su nomenclatura, ya que los medicamentos ya eran sufragados por la ciudadanía a través de una fiscalidad cuyas reformas siguen perjudicando a las clases populares y beneficiando a los de siempre”. Por este motivo, ha asegurado que “solo cabe tildarlo de repago”.

Desde Alternatiba han denunciado la injusticia de hacer pagar más por los tratamientos farmacéuticos a buena parte de la sociedad y de condenar a la falta de cobertura sanitaria a uno de los colectivos sociales más débiles. Y todo, ha subrayado la portavoz de la formación de izquierdas, para lograr “un supuesto ahorro de 33 millones de euros al año, apenas una décima parte de la inversión anunciada en los Presupuestos Generales del Estado para el TAV durante el presente año”. Suma, además, “a la que habrá que descontar el coste de implantación y gestión del nuevo sistema”. También ha señalado que la CAV es, junto con Nafarroa, la comunidad autónoma del Reino de España con una menor deuda farmacéutica.

Al hilo de las excusas y maniobras ofrecidas estos días por Bengoa y López en torno a la imposición del copago, Agirresarobe ha acusado al Gobierno Vasco de “agitar propaganda electoral en forma de insumisión cuando vienen implantando recortes, sin ningún tipo de injerencia externa, en áreas como educación, prestaciones sociales y también en sanidad”. Por ello, ha instado al lehendakari a “defender los servicios sociales desde sus competencias y más allá de la propaganda”. En este sentido, también ha criticado a los que desde otras instituciones vascas siguen haciendo recaer el peso de la fiscalidad en las y los trabajadores, perdonando impuestos a los que más ganan y a los que disponen de mayores patrimonios: “Es indignante recordar cómo cuando había superávit aprovecharon para bajar impuestos a empresas y grandes fortunas dejándonos en una peor situación para ahora que falta dinero”.