Alternatiba exige a PNV y PSE que dejen de avalar de una vez por todas la discriminación en los alardes

La lucha por la igualdad efectiva, también a la hora de participar en las fiestas, cruzaba el pasado año la psicológica barrera de los veinte años desde que, por primera vez, varias mujeres decidieran pedir permiso para participar en el Alarde de Irun y, tras la negativa municipal a su justa demanda, decidieran ejercer la igualdad unilateralmente. Hoy, más dos décadas después, se pretende normalizar una situación en la que, por más que se hayan dado avances, la discriminación sigue presente en el Alarde de Irun y, todavía con mayor gravedad, en el Alarde de Hondarribia. Lo más grave, sin embargo, es que son las instituciones públicas y sus representantes quienes no solo permiten sino que, con sus actos, avalan la discriminación contra la mitad de la sociedad: las mujeres.

Por eso, junto con llamar a la ciudadanía a participar y apoyar en la calle el Alarde igualitario, desde Alternatiba volvemos a denunciar que mañana el alcalde de Irun, Jose Antonio Santano (PSE), el Diputado General de Gipuzkoa Markel Olano (PNV) y el lehendakari del Gobierno Vasco Iñigo Urkullu (PNV) volverán a dar la espalda a la igualdad. Santano recibirá al alarde discriminatorio mientras eludirá siquiera contemplar a las mujeres y hombres que conforman el desfile público. Olano, cuyo gran “aporte” ha sido decretar que el de los alardes es un problema de convivencia (como la música demasiado alta) en lugar de discriminación de género pese a que afecte a impedir que las mujeres participen con libertad en sus fiestas, tampoco estará presente para apoyar al Alarde mixto. Y Urkullu, seguirá diciendo que la presencia de Emakunde suple su ausencia y prometerá planes vacíos de contenido para prometer solucionar algo que, sencillamente, no pretende solucionar.

Ayuntamiento, Diputación y Gobierno Vasco, volverán a ser cómplices de la desigualdad estructural y de la discriminación. Y ante semejante desfachatez, les lanzamos un sencillo mensaje: ¡Ya basta! Del mismo modo que una institución pública no puede apoyar el racismo, la xenofobia, la violencia o la coacción, no puede avalar la discriminación de las mujeres en los alardes. Las ausencias, los silencios y la inacción que mostrarán mañana, señores Santano, Olano y Urkullu, también son parte de la violencia estructural y de la profunda desigualdad que sufren las mujeres.

La calle y las fiestas de nuestra ciudad, también son nuestras. Gora emakumeak alardean!