Iritzia

Por el Imperio hacia Dios

Por todos es sabido que Hernán Cortes y sus colegas, fueron a disfrutar del sol de la Ribera Maya, playita, papeo y mojitos. Por la noche parrillada con excelente muslo azteca bien aderezado. En cambio, la cuadri de Pizarro, prefirió la montaña a la playa, una excursión a las ruinas de Machu Pichu armados hasta los dientes. Es que estos indios son unos desagradecidos, encima que les traemos la civilización.



De imputados y patrias

Necesitamos construir un estado digno y extender su justicia social a través del internacionalismo. La propuesta es política, no punitiva, de castigo, ni de venganza, sino de construcción de algo nuevo sin tanta mierda. De justicia, sí, pero de justicia hacia nosotros, no para ellos. No los quiero en la cárcel, en su cárcel; los quiero sin poder, fuera de mi vida. Y ahí se pudran. Esa es mi patria.



¿Adiós a las armas?

Ninguna asociación de víctimas podrá reclamar por las docenas de miles de familiares que se siguen pudriendo en las cunetas; ninguna de las mujeres que fue violada en los sótanos, ninguno de los presos que fue torturado en las inmundas comisarías del régimen puede exigir justicia.



Langile klasea missing dago?

Baina langileria hor dirau. Izan finko, izan prekario; kontratua bukatuko zaiolako edo lantegia deslokalizatuko ote dioten etorkizunari beldur, baina bere izerditik bizi den  langilez inguratuta bizi gara; turismo egitea goazen tokietako ostalaritzan edo supermerkatuetan; gure inguruko saltokietan, industria poligonoetan, errepideak artatzen, mendi lanetan, neskame klase ertaineko eta ez hain ertaineko etxeetan, edo zahar-etxetan.



Relatos (anti)patrióticos (según se mire)

Una prueba de lo que digo es la polémica existente en torno al libro “Patria”, escrito por el donostiarra Fernando Aramburu, y sobre el cual viento sur nos han permitido conocer las aportaciones de Ramón Zallo1e Iban Zaldua2. Además han publicado críticasde interés Jabo. H. Pizarroso y Alberto Moyano3. Y la verdad, tras dichos artículos, tanto en su vertiente más literaria, como en la sociopolítica, poco tengo que aportar.



Morir no es una opción

Y si juntamos todo el cocktail anterior no sería difícil imaginar que para que se pudiera dar, siempre según los cánones actuales, ese cuidado en el hogar, tendríamos que meter bajo un mismo techo a cuatro generaciones, lo que unido a un mercado laboral precario como nunca acrecentaría las situaciones críticas de exclusión, pobreza y marginación.



Hariak

“Istorioak, zertarako kontatzen diren bai al dakizun”, errepikatu dio. “Ba, ez dakit, une goxo bat pasatzeko edo”. “Bai, hori ere egia da; baina istorioen benetako balio da, kontatu duenaren oroimena gordetzea. Halaxe zioen gure amak. Istorioa gogoratzerakoan hari ikusezin batzuek lotzen zaituzte kontatzailearekin. Bere ahotsa, bere keinuak, bere arnasa eta begiradak gogoratuko dituzu, eta horrela, beti izango da zurekin. Hori esaten zigun amak”.



Ogia versus giza eskubideak?

Karl Marxek zioenez, sabela hutsik ezin da filosofian murgildu. Giza Eskubideen Kartak  oinarrikotzat jotzen du, besteen artean, gizakiak ondo elikatzeko duen eskubidea. Aurtengo urrian mendeurrena egingo duen Lehen Iraultza Sozialista, “ogia, bakea eta askatasuna!” aldarriekin hasi zen.



¿De qué hablamos cuando hablamos de cultura?

A la hora de hablar sobre cultura surge un primer problema en torno a la definición de la misma. ¿Qué es la cultura? ¿Cómo se define? Seguramente es algo que cada cual, aunque no exactamente, podemos sobreentender. De todas maneras si preguntamos a cualquiera, hasta a nosotros mismos, sobre lo que entendemos por cultura, las definiciones serán dispares. Esta dificultad ha tenido sus vaivenes a lo largo de la historia.



Hazte Oír pero no me hagas callar

Comparar el autobús naranja con los tuiteros y raperos imputados me parece un despropósito. En primer lugar porque nadie en su sano juicio ha llegado a pensar que los paladines de Hazte Oír puedan llegar a pisar el trullo, tal vez ni siquiera a encajar una leve amonestación o una pública reprimenda.