Beste behin ere, hemen elkartutako lau alderdiok, Euskal Herriak behar duen ezkertiar eta subiranisten indar metaketari erantzutera goaz. Garai zailak ditugu aurrean, baina porrotera eraman gaituztenen diskurtso bakarrari aurre egin behar diogu, finantza botereen mesedetara daudenei. Alternatibak, Aralarrek, Eusko Alkartasunak eta ezker abertzaleak herritarren gehiengo zabal baten babesa izan duen koalizioa berretsiko dute hurrengo hauteskundeei begira, lauron arteko elkarlanari jarraipena emateko.
Euskal Herria Bildu aurkezten dugu gaur, gure herriaren burujabetza eta eskubide guztiak gauza daitezen borrokatzeko prest dagoen koalizioa. Euskal Herriak behar duen subjektu ezkertiar eraginkorra izateko jaio da, bizi ditugun krisi anitzei aurre egiteko era desberdinak daudela frogatuko duena. Merkatuen diktadurari aurre egiteko subiranotasuna ezinbestekoa dugu. Instituzioak demokratizatzeko garaia heldu da, herritarrei hitza emateko eguna, gure etorkizuna eraikitzeko giltza euskal gizartearena izan behar delako.
Hemos recorrido caminos diferentes, pero esta coalición es nuestro punto de encuentro, el nexo común entre todos los soberanistas e independentistas de izquierdas de nuestro pueblo. Coincidimos en la necesidad de un modelo superador del sistema, que no se limite a ponerle parches. Las cuatro formaciones aquí presentes apostamos por una relación responsable con nuestro entorno, con ama lurra, y subrayamos la necesidad de transformar la sociedad, sabedores de que no habrá democracia real hasta que todas la mujeres y los hombres sean iguales en derechos.
Euskal Herria Bildu aspira a ser el referente político de todas y todos los que denuncian el inmovilismo de los gobiernos frente a la oportunidad histórica que vivimos; de todas las personas que ven en el horizonte electoral la oportunidad de superar las ilegalizaciones, las vulneraciones de derechos y los subterfugios de quienes buscan conseguir mediante trampas la legitimidad que la ciudadanía les niega. Pero nuestra apuesta va más allá de las urnas, porque se basa en los acuerdos estratégicos que hemos firmado y que seguimos dispuestos a desarrollar, tanto desde la calle y como desde las instituciones.
Erreskatea heldu da, eta eskatu dutenek herritarren eskubideak urratzen dituzte egunero, gero eta gehiago, gero eta modu bortitzagoetan. Etxeak desjabetzea baimentzen dute enpresa pribatuak salbatzen dituzten bitartean. Espainiako, Euskal Autonomia Erkidegoko eta Nafarroako gobernuek erabateko gaitasun gabezia erakutsi dute. Ez dakite edo ez dira ausartzen pairatzen ari garen lapurretari aurre egitera. Bada garaia horren aurrean antola gaitezen, gure herriak aurrera egin dezala, eredu ekonomiko eta sozial berrirako bidean urratsak egin ditzagun.
Sabemos que debemos responder a una amplia mayoría social que exige transformar el sistema, con propuestas desde la izquierda y desde la soberanía. Euskal Herria Bildu es la herramienta que pondremos a su disposición. Para aglutinar mayorías en pro de la paz, la justicia, la libertad y la defensa de todos los derechos de todas las personas. Aurrera goaz.
La Asamblea Nacional de Alternatiba, reunida hoy en Gasteiz, ha aprobado por unanimidad dar continuidad a la acumulación de fuerzas de izquierdas y soberanistas de Euskal Herria, decidiendo concurrir a las próximas elecciones junto con Aralar, Eusko Alkartasuna e izquierda abertzale. Consideramos que es la mejor manera de fortalecer un sujeto de izquierdas útil y eficaz para nuestro pueblo, tal y como se ha demostrado con las anteriores coaliciones, Bildu y Amaiur. Alternatiba, por tanto, va a participar con ilusión y determinación en la coalición que visibilizaremos por primera vez mañana en Donostia.
Consideramos que los hombres y mujeres de Euskal Herria se merecen algo más que el discurso monocorde y la práctica servil a los poderes financieros que protagonizan el PP, PSE y PNV. Ha llegado la hora, en estos tiempos difíciles, de demostrar que hay otra forma posible de enfrentarse a las múltiples crisis a las que padecemos. La hora de fortalecer todos los derechos, apostar por el sistema público, democratizar las instituciones y hacer partícipes de todas las decisiones a la ciudadanía. Debemos preservar nuestra ama lurra y transformar la sociedad, asumiendo que la democracia solo será real cuando todas la mujeres y los hombres sean iguales en derechos, por lo que necesitamos un nuevo pacto social que supere la desigualdad estructural.
Cada vez son más los derechos vulnerados desde aquellos estamentos que debieran servir a la ciudadanía, que permiten desahuciar personas mientras rescatan bancos quebrados por su codicia y su descontrol. Y ante el previsible empeoramiento de la situación por la ineptitud de gobiernos como el central, el de la CAV y el de Nafarroa que, o no quieren o no se atreven a plantar cara ante el expolio que estamos sufriendo, es el momento de que nos organicemos para ser la mayoría que este pueblo necesita para sobrevivir. Para enfrentarnos a una crisis que nos venden como coyuntural cuando sabemos que es sistémica, y para hacerlo con salidas y soluciones desde la izquierda. Soluciones que ahonden en la gestación de un nuevo modelo económico y social, donde la economía no mande en la política y donde el dinero no prevalezca sobre las personas; en definitiva, donde el eje sea la vida digna de las personas y no la reproducción del capital.
Por eso, porque creemos en Euskal Herria, en sus gentes y en la izquierda soberanista, desde Alternatiba damos un nuevo paso en el camino para fortalecer una izquierda vasca llamada a ser poderosa y confrontativa ante quienes nos someten como personas y como pueblo. Estas elecciones, y el momento en el que estamos, con un gobierno sin ideas, no hace sino evidenciar de forma más clara la necesidad de organizarnos, coordinarnos y luchar de forma conjunta contra todas las formas de dominación y en todos los frentes. Siempre hemos defendido que si la izquierda de este pueblo se une, pocos son los muros que no puede derribar. Somos conscientes de que molestamos a los poderosos, de que nuestras críticas, nuestras respuestas y nuestras propuestas ofenden a quienes se benefician con la crisis, a quienes desde sus privilegios disfrutan viendo como arruinan cada día las vidas de miles y miles de personas.
La coalición que defendemos, la unión de soberanistas e independentistas de izquierda nace en un contexto histórico. Histórico por el camino unilateral emprendido por la izquierda de este país, pese al inmovilismo y la negación de derechos de los gobiernos central y autonómicos; pese a la ilegalización de Sortu y por encima de los intentos de trampear los censos para buscar la legitimidad que el pueblo vasco no les da.
La izquierda que combate tiene la obligación de presentar a sus ciudadanos y ciudadanas una propuesta capaz de dar respuesta a sus problemas sin perder el horizonte de una sociedad de izquierdas, una sociedad socialista. Así como en Grecia Syriza señala el camino, en Euskal Herria es tarea de la coalición de soberanistas e independentistas de izquierda dar respuesta a sus anhelos.
En las últimas semanas, Alternatiba ha organizado varias conferencias abiertas para dar a conocer su modo de organización y su apuesta por articular otras maneras de participar en política. El video-resumen corresponde a la charla organizada en Beasain (Gipuzkoa), en la que participaron el responsable de organización territorial de Gipuzkoa Xabi Soto, y el portavoz de Alternatiba Oskar Matute.
Asteotan, Alternatibak hainbat hitzaldi antolatu izan ditu, bere egituraren berri eman eta politikan parte hartzeko beste era bateko apustuaz mintzatzeko. Bideo honek Beasainen (Gipuzkoan) egindako hitzaldiaren laburpena eskaintzen du, lurralde hartako antolaketa arduradun Xabi Soto eta Oskar Matute Alternatibako bozeramailea aritu ziren hizlari.
La izquierda abertzale -todavía sin partido legal-, Eusko Alkartasuna, Aralar y Alternatiba han suscrito un acuerdo estratégico que va más allá de los plazos electorales y que pretende generar un «sujeto político y social de cambio y transformación, diverso pero articulado, que permita avanzar en las transformaciones necesarias», para avanzar en la soberanía nacional de Euskal Herria y en el cambio de estructuras económicas.
El compromiso suscrito se articula «en torno a una agenda política de cambio radical» y fue presentado ayer públicamente en Donostia. Cada formación integrante «mantiene sus propios objetivos y su propia identidad, pero todas incidirán y trabajarán de manera conjunta y prioritaria en los puntos comunes definidos en el acuerdo».
El acto de presentación tuvo lugar ayer por la tarde en el Palacio Miramar de la capital guipuzcoana y a él acudieron varias decenas de dirigentes de la cuatro fuerzas políticas concernidas, entre ellos Rufi Etxeberria y Txelui Moreno, de la izquierda abertzale; Pello Urizar de EA; Patxi Zabaleta y Rebeka Ubera, de Aralar; y Oskar Matute y Xabier Soto, de Alternatiba. También hubo representación institucional a cargo de la presidenta de las Juntas de Gipuzkoa, Lohitzune Txarola (Bildu), y de la diputada foral de Cultura y Euskara, Ikerne Badiola. El texto de presentación fue leído en euskara y castellano por Maribi Ugarteburu, de la izquierda abertzale, y Maiorga Ramírez, de Eusko Alkartasuna.
Ámbito del acuerdo
Tras el compromiso de carácter nacional firmado junto a Abertzaleen Batasuna el pasado 28 de abril en el recinto Ficoba, en Irun, el ámbito del acuerdo suscrito ahora por la izquierda abertzale, EA, Alternatiba y Aralar se circunscribe a los cuatro territorios de Hego Euskal Herria. Ello sin perder, como se puede leer en el documento, la referencia de que «Euskal Herria es una realidad nacional con entidad histórica, territorial, cultural y política para disponer de personalidad institucional propia y soberana».
Además, se tienen «en consideración las distintas realidades y velocidades de los diversos espacios político-administrativos de Hego Euskal Herria, reconociendo la especificidad política de Nafarroa».
Junto al ámbito se define también el modo de intervención política. Las organizaciones firmantes se comprometen a perseguir sus fines por vías estrictamente políticas y pacíficas, y explican que esto incluye «desde lo institucional hasta la desobediencia civil».
Soberanía política y económica
En el conjunto del acuerdo alcanzado por las cuatro fuerzas políticas se observa un doble compromiso nacional y social, una apuesta por la soberanía política y también por la económica.
A su entender, la actual situación viene marcada por tres cuestiones. Por un lado, le negación de Euskal Herria como sujeto nacional y el bloqueo que los estados español y francés imponen a la paz y la normalización democrática. Un segundo problema es que las estructuras económico-financieras y políticas han generado una crisis del sistema. Y, a todo ello, se suma «el agotamiento del marco estatutario-constitucional».
En el actual contexto de crisis, los firmantes hacen una apuesta decidida por una verdadera democracia. Denuncian que pretendan aparecer como abanderados de la democracia «quienes colaboran con la sumisión a la dictadura de los mercados».
Como cabe entender en una unión de fuerzas «soberanistas e independentistas de izquierda», uno de los claros compromisos de su acción política es la defensa de la autodeterminación y la emancipación de Euskal Herria.
La soberanía política y económica que se pretende alcanzar, la quieren poner los firmantes «al servicio de un nuevo modelo económico, ecológico y social, de una redistribución justa de la riqueza y de lucha contra la exclusión social, que tenga en la mayoría social trabajadora su referente fundamental».
Su defensa del derecho a decidir y la territorialidad se sustentan en «la bases democráticas, el realismo político y el respeto a la pluralidad». Especifican que «tomando como punto de partida la situación actual, respetamos y tenemos en cuenta los distintos ritmos y velocidades derivados de las relaciones de fuerzas existentes en cada ámbito político-administrativo (Comunidad Autónoma Vasca, Comunidad Foral Navarra e Ipar Euskal Herria)».
Acuerdos de Aiete y Gernika
La izquierda abertzale, EA, Alternatiba y Aralar reiteran que el Acuerdo de Gernika constituye su «referencia prioritaria» para la conseguir un marco de paz y soluciones democráticas, haciendo de «la consolidación de un escenario de no violencia con garantías y el restablecimiento de los mínimos democráticos», la base para la superación del conflicto político.
En su compromiso estratégico, se asume la Declaración de la Conferencia de Paz de Aiete como «hoja de ruta», recordando que solamente se ha cumplido el punto primero al declarar ETA el cese definitivo de su actividad armada. Por ello, consideran imprescindible avanzar en otros puntos como que también los estados pongan fin a sus expresiones de violencia y que los partidos pongan en marcha un diálogo político.
Caja Pública Vasca
El acuerdo aborda compromisos con la democracia directa, participativa y el poder popular, y con la búsqueda de un modelo socioeconómico equitativo y ecológico.
En este contexto, proponen «la construcción de alternativas viables que sitúen la economía como una herramienta al servicio de la ciudadanía». Entre ellas, aparece la creación de una Caja Pública Vasca. Además, abogan por «profundizar la presencia pública en sectores tractores de la economía dotándole de virtualidad a un Espacio Socioeconómico Vasco». Tratarían, en definitiva, de «reforzar el control público y social de los sectores estratégicos».
El acuerdo incluye otros compromisos referidos a la euskaldunización, la lucha por la igualdad de mujeres y hombres, la defensa de la educación y el currículo vasco. Se articulan propuestas en el ámbito de la juventud y otras en favor del internacionalismo, y en contra del racismo y la xenofobia.
Órgano de seguimiento
Los firmantes, aunque mantienen su autonomía, se comprometen a la «defensa, impulso y avance» del acuerdo como «una prioridad política y un compromiso ineludible».
Por ello, crean un órgano estable de seguimiento del mismo y, en adelante, priorizarán la realización de actividades e iniciativas conjuntas acordes a su contenido.
Principios del Acuerdo Político
El acuerdo estableceun conjuntode principios que marcan el carácter y la identidad del mismo, y que sirven de referencia, de guía y de compromiso para enfocar el trabajo conjunto de las organizaciones firmantes. Los principios ordenadores son:
Perfil estratégico El acuerdo se plantea como una propuesta política definida desde el presente momento, pero con vigencia en el largo plazo. No se trata de un acuerdo puntual, cortoplacista, sino que se proyecta en el tiempo con el ánimo de ir participando en la construcción de un sujeto político y social de cambio, diverso pero articulado, que permita avanzar, desde posiciones de izquierda y progresistas, en las transformaciones necesarias. Y lo hacemos desde el convencimiento de que únicamente una izquierda vasca fuerte es capaz de abanderar una agenda política que integre todos los derechos individuales, sociales y colectivos para Euskal Herria.
Priorizar lo que nos une La situación de crisis del sistema y las graves conculcaciones de derechos individuales y colectivos refuerzan la necesidad y la voluntad de articular esfuerzos para generar cambios profundos y ofrecer alternativas. De esta manera, cada organización mantiene sus propios objetivos y su propia identidad, pero todas incidirán y trabajarán de manera conjunta y prioritaria en los puntos comunes definidos en el presente acuerdo.
Defensa de la soberanía La defensa de los derechos individuales y colectivos debe incluir de manera natural la defensa de la emancipación y autodeterminación de los pueblos. Los derechos de Euskal Herria como nación, su capacidad para decidir su futuro y la defensa de su lengua, cultura y forma de organización es el elemento vertebrador del Acuerdo Político.
Cambio social El presente acuerdo se compromete con un cambio estructural que avance en la superación del modelo económico y social injusto que imponen los núcleos de poder económico con el consentimiento y colaboración de unos ámbitos institucionales incapaces de garantizar los derechos de las vascas y los vascos. Para las organizaciones firmantes no habrá construcción nacional si no hay una transformación estructural en el modelo socioeconómico; y no habrá cambio socioeconómico si no hay una profunda democratización política con instituciones vascas soberanas.
Solidaridad La crisis no la deben pagar quienes no la han provocado. La solidaridad con la clase trabajadora y la creación de empleo son una de nuestras grandes metas.
Pluralidad Apostamos por la igualdad basada en la pluralidad, pues todas las personas tienen los mismos derechos. Así pues, trabajaremos por construir una sociedad formada por personas libres. Así mismo, queremos una sociedad basada en los valores de la igualdad, el respeto y la solidaridad, en la que los derechos civiles, políticos y sociales de todas las personas sean reconocidos y respetados, independientemente del género, etnia, creencias, tendencia sexual, origen, cultura o idioma de cada cual, el acuerdo establece un conjunto de principios.
Movimientos amplios Apuesta por el avance en la conformación de movimientos amplios de acción política y social: el acuerdo quiere servir de impulso a la conformación de unos espacios de acción política y social que superen las dinámicas existentes y apuesten desde el respeto profundo a la autonomía organizativa y el reconocimiento de la diversidad por el cambio político y social de Euskal Herria.
Construcción popular Superando el individualismo imperante en las sociedades modernas desarrolladas, tendremos como pilar y objetivo la construcción popular de carácter colectivo inherente a la identidad de nuestro pueblo. Desde la pluralidad pero con el pueblo, compartiendo proyectos con la ciudadanía. Nuestra actitud tiene que ser necesariamente constructiva, pues solamente así se puede construir una sociedad justa y solidaria.
Integración de todas las propuestas emancipadoras en las diferentes estrategias políticas. Las organizaciones firmantes de este acuerdo asumen dar una similar relevancia a las diferentes propuestas emancipadoras que tanto los movimientos sociales como la ciudadanía de Euskal Herria lleven adelante para lograr el cambio político y social que este acuerdo plantea. Solo desde la interacción de todas ellas, solo desde la transversalización de unas en otras, solo desde la articulación de los diferentes sujetos políticos, organizaciones sindicales y sociales se podrá generar un cambio equitativo y sólido.
Vías políticas y pacíficas Las organizaciones firmantes se comprometen a perseguir sus fines estrictamente por vías políticas y pacíficas, en el amplio marco que va desde lo institucional hasta la desobediencia civil, rechazando las expresiones y estrategias violentas y las vulneraciones de todos los derechos humanos.
El portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, ha valorado hoy la ilegalización de Sortu hace ya más de un año y ha señalado que “la injusticia sostenida en el tiempo hacia esta formación no es solo la injusticia hacia un partido, sino la actitud vengativa hacia todo un sector político y social de nuestro pueblo”. Un sector, además, que Matute considera “imprescindible para asentar un escenario de normalización y convivencia en Euskal Herria”.
Tal y como han señalado desde Alternatiba, con independencia de lo que decida el Tribunal Constitucional en la deliberación que comienza mañana, “la sociedad vasca ya sea pronunciado con rotundidad a favor de que Sortu sea legal, tanto en las calles manifestándose masivamente, como en la urnas, respaldando coaliciones políticas que apuestan por construir un nuevo tiempo en Euskal Herria”. En el mismo sentido, Matute ha denunciado el uso “a modo de arma preventiva” de la justicia que realizan los Gobiernos del Reino de España, que “más allá de resultar profundamente injusto, se ha mostrado ineficaz para evitar que las gentes de izquierdas y abertzales de este pueblo avancen hacia ese nuevo tiempo”.
El portavoz de la formación de izquierdas, finalmente, ha denunciado el “anacronismo democrático” que supone la “presión sobre la justicia hasta convertirla en brazo ejecutor de decisiones políticas”. Por ello, ha reclamado “a los inventores y perpetuadores del todo es ETA, que cambien su discurso y cesen la cuarentena sobre quienes sostienen una visión diferente”.
Como adelantábamos en la convocatoria, hoy comparecemos Eusko Alkartasuna, Alternatiba, Aralar e Izquierda Abertzale para transmitiros nuestra reflexión conjunta sobre el juicio contra D3M y Askatasuna, que comenzará la semana que viene en la Audicencia Nacional española.
Consideramos muy grave la celebración de un juicio de carácter claramente político contra 13 personas de Euskal Herria acusados de haber realizado una oferta electoral a la ciudadanía vasca.
Este juicio no es ni más ni menos que la continuación de las políticas de ilegalización. Una nueva escenificación de las medidas vulneradoras del derecho a la participación y la representación política que una gran mayoría de las y los ciudadanos de Euskal Herria han superado para siempre.
Se trata de un juicio que vulnera derechos civiles y políticos, y lo hace persiguiendo tan solo objetivos políticos.
Existe una mayoría social y política en Euskal Herria que le pide con claridad al estado que muestre una actitud constructiva ante una oportunidad histórica para superar el conflicto político.
Le pedimos al estado que adopte el camino hacia la solución. Para ello, consideramos fundamental que cierre de una vez por todas el ciclo de ilegalizaciones y de actuaciones en contra de actividades políticas. Por tanto, deberán desaparecer de forma definitiva procesos como el que se iniciará el 3 de mayo.
Así, las fuerzas políticas aquí reunidas consideramos primordial continuar y fortalecer la movilización ciudadana para sacar al gobierno español de su inmovilismo. Por ello, llamamos al conjunto de la ciudadanía vasca a participar en la manifestación nacional que se celebrará en Bilbao el próximo sábado 5 de mayo. Del mismo modo, anunciamos que enviaremos una delegación a Madrid el mismo día en el que se iniciará el juicio para expresar todo nuestro apoyo y solidaridad a las personas encausadas.
El portavoz de Alternatiba Araba, Josu Estarrona, ha mostrado la “indignación” de su formación ante el anuncio del Gobierno de Rajoy de retomar el proyecto de Integración del Ferrocarril en Gasteiz que permitiría el paso del Tren de Alta Velocidad y ejecutar un nuevo trazado soterrado paralelo al anterior, liberando así los terrenos ocupados en la actualidad para uso urbanístico.
Estarrona ha recordado que el presupuesto de esta obra se estima en más de 500 millones de euros a pagar entre las cuatro administraciones, de los cuales prácticamente la mitad saldrán de los bolsillos de gasteiztarras, alaveses/as y ciudadanos y ciudadanas de la CAV. Esto “en un contexto de grave endeudamiento en todas las administraciones, y mientras se anuncian cada viernes a golpe de decreto brutales recortes sociales en materias como sanidad, educación y demás servicios públicos”. Ante la “difícil realidad provocada por una crisis sistémica y unas políticas que se empeñan en perpetuar un modelo fracasado, Alternatiba considera prioritario mantener los derechos conseguidos durante décadas de lucha frente a la ejecución de macro-infraestructuras cuyos beneficios se reducen a la propaganda política y al ámbito privado”.
El portavoz de la formación de izquierdas también ha puesto en duda el proyecto urbanístico del gobierno municipal para la zona soterrada, “nos preguntamos si habrá compradores para ese nuevo parque de céntricas viviendas, y nos tememos que además de facilitar el acceso a estas a las élites adineradas también se generará otro Salburua o Zabalgana semivacíos, aunque esta vez de lujo”. Por todo ello, Alternatiba Araba ha exigido la retirada del proyecto y ha apelado a las diferentes administraciones a reconsiderar el uso del dinero público, “primando los derechos de las personas frente a la cultura del ladrillo cuya burbuja solo ha perjudicado social y económicamente tanto a Araba a como a Euskal Herria y al Reino de España”.
Declaración de los firmantes del Acuerdo de Gernika leida al final de la manifestación nacional del sábado 14 de abril:
Los agentes políticos, sinciales y sociales que firmamos el Acuerdo de Gernika, así como otros agentes que se han sumado a esta manifestación, rechazamos de manera firme y rotunda la decisión del Tribunal Constitucional de avalar la doctrina que permite alargar la condena a los presos políticos vascos. Esta decisión es sumamente grave, en primer lugar porque ataca de manera directa derechos humanos básicos. Además de ello, es una decisión contra la resolución del conflicto, que deja en evidencia la falta de voluntad del gobierno español.
La doctrina Parot es bien conocida, ya que ha sido ampliamente cuestionada desde una óptica de justicia y de derecho, tanto en Euskal Herria como fuera de nuestras fronteras. Aun así el Tribunal Constitucional ha decidido convertir esta doctrina en ley. Una ley puramente excepcional basada en criterios de venganza.
Esta decisión ataca derechos humanos fundamentales, ya que legaliza el mantenimiento en prisión de aquellas personas que han cumplido la condena que en su día les fue impuesta, cerrando la puerta al derecho fundamental a la libertad y dando paso a la cadena perpetua.
Es por todo ello que interpretamos la decisión del Tribunal Constitucional como un ataque contra los deseos de paz y de solución de este pueblo. Los poderes y aparatos del estado han dejado en evidencia cuál es su voluntad ante el nuevo escenario abierto en Euskal Herria. El estado pretende instaurar y perpetuar la situación de bloqueo, ya que no tiene interés alguno en la solución política y democrática del conflicto y está empeñada en arruinar la oportunidad abierta para construir la paz en Euskal Herria.
Así las cosas, los agentes firmantes del Acuerdo de Gernika ratificamos nuestro compromiso de alcanzar una solución democrática. Tenemos el firme compromiso de llevar este proceso hasta su último estadio, aquel en el que toda la ciudadanía será vencedora, es decir, al de la solución democrática y el respeto de todos los derechos humanos.
Creemos que implicarse en la solución del conflicto y trabajar en su favor será esencial ante el inmobilismo y el bloqueo que pretende el Estado. Tenemos claro que al igual que hasta ahora, la implicación y el impulso de la ciudadanía serán decisivos para avanzar en la solución y superar todos los obstáculos que en su camino se impongan. Ante los grandes obstáculos que el Estado español y el gobierno del PP van a interponer en el camino de construir la paz, avanzaremos. Lo haremos porque debemos hacerlo, porque no hay otra, porque la mayoría no quiere otra cosa que no sea paz y soluciones justas y definitivas.
Sólo nos queda decir que seguiremos trabajando, para que el acuerdo que en su día firmamos y con el que estamos firmemente comprometidos se desarrolle plenamente, dando solución a las causas del conflicto y reparando la totalidad de las consecuencias que éste ha generado, ya que la solución debe ser integral, debe dar paso a la democracia, y no debe buscar vencidos ni perdedores, sino el beneficio de todas y todos y la victoria de toda la ciudadanía, porque con la paz y la democracia ganamos todas y todos.
El portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, ha tachado la comparecencia del consejero de Interior del Gobierno Vasco, Rodolfo Ares, de “claramente insuficiente”, al limitar su discurso sobre la muerte de Iñigo Cabacas a mostrar su pesar ante lo sucedido. En este sentido, ha considerado “lamentable hablar de errores cuando se ha cometido un homicidio”. Así, ante la afirmación del consejero de que se trata de una injusta pérdida fruto de una negligencia o fatalidad, Matute ha denunciado el sinsentido de afirmar que se pueda tratar de un error o un accidente, “ha muerto por una actitud temeraria que, lamentablemente, tiene ya demasiados precedentes que el señor Ares no ha sabido o no ha querido corregir con anterioridad”.
El portavoz de Alternatiba también ha criticado la nula voluntad del responsable máximo de la Ertzaintza de asumir su papel más allá de pedir perdón: “Asumir la responsabilidad política significa pagar un precio, y si realmente está dispuesto a hacerlo, volvemos a exigirle su inmediata dimisión”. Desde Alternatiba también han denunciado la actuación policial de la rueda de prensa protagonizada por colectivos sociales este medio día en los Jardines de Albia donde miembros de la Ertzaintza han actuado desmedidamente en contra de una “comparecencia legal, legítima y pacífica”.
En lo referente a la investigación que el departamento de Interior afirma llevar a cabo, Matute ha expresado su deseo de “que Ares no pretenda usar a las dos personas detenidas ayer como cabezas de turco o cortina de humo” para expiar la actuación de la Ertzaintza. Finalmente, frente a las acusaciones vertidas contra todos los agentes políticos y sociales que han solicitado la dimisión de Ares, Alternatiba ha subrayado la responsabilidad y la necesidad de denunciar cualquier vulneración de derechos que pueda darse en Euskal Herria, “desde el total respeto a la familia y allegados de la víctima, y al margen de cualquier consideración política”.
Un año más nos disponemos a celebrar el Aberri Eguna. Una fecha que sin duda guarda una fuerte carga simbólica y emocional en una parte muy importante de los hombres y las mujeres de Euskal Herria. Cierto que no en todos y todas, y sin duda esta es una asignatura pendiente para quienes, como Alternatiba, aspiramos a construir referencias colectivas inclusivas, respetuosas con nuestro pueblo y sus derechos, y por supuesto con sus gentes.
Pero este Aberri Eguna, no puede ni debe considerarse uno más. Este año, en Donibane Garazi, 5 fuerzas políticas del espectro soberanista e independistas de izquierdas nos aprestamos a convocar de forma conjunta un acto que, con motivo del Aberri Eguna, sea capaz de rendir tributo a la aspiración nacional de Euskal Herria pero, y sobre todo, suponga el inicio de una nueva etapa marcada por la acumulación de fuerzas soberanistas e independentistas de izquierda que sea capaz de ir construyendo este país y de responder a los múltiples sistemas de dominación que como ciudadanos y ciudadanas vascas sufrimos a diario.
Este esfuerzo unitario es, sin duda, una muestra de efectividad sin renunciar a los principios. Una manera de colaborar para reforzar el sujeto político sin despojarle a este de ninguna de sus características principales, esto es soberanía, autodeterminación, territorialidad, un nuevo modelo económico y social, una Euskal Herria construida desde el respeto a la Ama Lurra y despojada del patriarcado que ha dominado las relaciones sociales desde tiempos inmemoriales.
La acumulación de fuerzas que va a verse por primera vez en el Aberri Eguna en Donibane Garazi, es, desde nuestro punto de vista, el de los hombres y mujeres de Alternatiba, la única herramienta capaz de lograr el cambio político y superación del sistema capitalista que cada vez más y más gente de Euskal Herria espera y desea.
Por eso nos atrevemos a señalar que este no debe ser un Aberri Eguna proyectado únicamente hacia el pasado. Ha llegado el momento de transformar una fecha simbólica y evocadora de nostalgia en un punto de arranque para la nueva Euskal Herria emancipada frente a los sistemas de dominación de los que hablábamos al principio.
Una Euskal Herria libre y socialista que inevitablemente va a tener que abrirse camino ante una realidad marcada por la parálisis en algunos casos y por la sumisión en otros. Somos conscientes, por tanto, de las dificultades que enfrentamos. Unas dificultades que se sustancian en el bloqueo que desde los gobiernos centrales del Estado español y francés, en colaboración con los gobiernos de la CAV y Nafarroa, están manteniendo ante la apertura de un proceso de paz y soluciones democráticas que asiente una paz justa y duradera en nuestro pueblo.
Porque no podemos olvidar que seguimos observando la obcecación de dichos gobiernos a la hora de abordar un cambio de la política penitenciaria manteniendo vigente la doctrina Parot, la no excarcelación de enfermos incurables o el sostenimiento en prisión de los condenados por el llamado proceso Bateragune. Siguen manteniendo el esquema del “todo es ETA” y “contra ETA todo vale” como si la realidad no hubiera tirado por tierra su esquema del pasado. Muchas cosas han cambiando desde el anterior Aberri Eguna en este terreno, abandono definitivo de la lucha armada por parte ETA incluido, sin embargo ellos siguen abonados a recetas del pasado que cada vez menos gente comprende.
Tampoco queremos olvidar que, este Aberri Eguna, viene marcado por una profunda crisis, o estafa, como prefieran. Una crisis que no es solo financiera como pretenden hacernos creer. Vivimos tiempos de confrontación clara, de batalla ideológica evidente entre quienes nos pretenden someter y esclavizar para calmar las ansias de los mercados y del capital y quienes sostenemos que otra Euskal Herria y otro modelo económico no solo son posibles sino que son absolutamente necesarios.
Necesarios para garantizar la sostenibilidad de la vida. De una vida digna para todos y todas las ciudadanas de Euskal Herria que se aleje de la lógica de la sostenibilidad del capitalismo como único sistema ordenador posible y avance en la conformación de un sistema donde el patriarcado que ha dominado las relaciones humanas desde tiempos inmemoriales, el desarrollismo salvaje que no atiende los límites finitos del planeta, la asimilación cultural que tira por la borda nuestra riqueza cultural, el consumismo que nos obliga a consumir hasta morir más allá de la cobertura de nuestras necesidades, sean superados por una nueva realidad, una nueva forma de organización social y económica que anteponga el bien colectivo al individual, donde las personas sean el centro de todo y no la leña que alimente la hoguera de las necesidades de los poderosos, los de siempre.
Una Euskal Herria, en definitiva y tal y como remarcaban los sindicatos vascos hace apenas unos días en la exitosa jornada de huelga general en Hego Euskal Herria, diferente, opuesta al capitalismo, construida desde abajo y a la izquierda.
Y junto a los dos factores ya señalados, crisis sistémica y bloqueo en el proceso de paz y soluciones democráticas, queremos desde Alternatiba señalar un tercero. La deslegitimación social de esta precaria democracia en la que nos desenvolvemos.
Una democracia que cada vez más, es señalada como un aparato al servicio de poderes que ni siquiera se presentan a las elecciones, pero que son capaces de determinar los designios de todos nosotros y nosotras. Una democracia que no quiere o no sabe integrar a los y las ciudadanas en la gestión y toma de decisiones colectiva. Y frente a esta democracia amordazada debemos también empezar a construir una democracia directa, participativa y radical. Un sistema donde las personas sean parte activa en todos los procesos deliberativos y decisorios.
Si somos capaces de hacer frente a estas duras realidades que marcan los tiempos actuales, no solo estaremos consiguiendo poner los cimientos de una nueva Euskal Herria socialista, feminista y ecologista sino que estaremos empujando en la misma dirección que otros pueblos y naciones del planeta como Bolivia, Cuba, Venezuela para los que, desde una óptica internacionalista no queremos ni debemos olvidar siquiera en fechas tan propias como el Aberri Eguna.