Matute: “En un año de legislatura, López no ha hecho nada mínimamente de izquierdas”

Alternatiba ha realizado hoy un balance “muy negativo” del primer año de legislatura del gobierno del tándem PSE-PP, con Patxi López como lehendakari, ya que no ha llevado a cabo “ni una sola propuesta que pueda ser considerada siquiera como tímidamente de izquierdas”.

A juicio del portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, lo único que ha hecho el Gobierno ha sido “tratar de adoctrinar a los vascos” y “profundizar en un modelo desarrollista del capitalismo con una gestión totalmente continuista” que, en temas sociales y económicos, no le diferencia en nada del anterior Ejecutivo del PNV. “Extraña manera de reivindicarse de izquierdas”, ha subrayado Matute.

“En la Euskadi social que preconizan desde el Gobierno Vasco, el paro sigue creciendo, el endeudamiento público se ha disparado, los empresarios y los bancos siguen campando a sus anchas entre prebendas fiscales y ayudas directas y los EREs no paran”, ha afirmado el representante de Alternatiba. Ante esta situación, a Patxi López, “únicamente se le ocurre la apuesta por las grandes infraestructuras, por devastar nuestro territorio y situar en estado crítico su sostenibilidad ambiental a cambio de multimillonarios beneficios para las constructoras”.

En cuanto a la sanidad, Matute ha recordado que, pese a las promesas de los socialistas, “las listas de espera siguen colapsadas, las oposiciones siguen sin publicarse y los servicios sociales siguen sin encontrar ni un desarrollo normativo claro”.

En materia de educación, “a la guerra contra el euskera desatada al inicio de la legislatura de Patxi López, le ha seguido su inacción en la definición del nuevo plan de superación de los modelos lingüísticos”. Además, ha agregado el portavoz de Alternatiba, “entre tanta persecución de símbolos, carteles, fotos y personas, lo único que se les ocurre es sustituir símbolo por símbolo. Donde había una ikurriña, ahora una española, donde había un día de Euskadi se pone otro. Y así suma y sigue”

Todos estos argumentos y muchos más son, en palabras de Matute, los que le llevan a hacer “un triste balance del primer año de Patxi López”, una opinión que “no se sostiene únicamente en su apuesta por el adoctrinamiento social para generar una nueva idea colectiva de país que permita su reelección, aunque sea con trampas, sino que se apuntala con el hecho innegable de que, en el terreno de la Euskadi social, no ha hecho nada”.

Días de fiesta> Jonathan Martínez (Alternatiba)

Jonathan Martinez
Alternatiba

Entre el 19 y el 22 de abril de 2010, Cochabamba ha celebrado una fiesta con veinte millares de personas invitadas. La han llamado Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, y sus protagonistas han tenido la oportunidad de sacarle los colores a los abajo firmantes de la crisis ambiental, denunciar sus gastos militares, reclamar justicia climática, en fin, la oportunidad de molestar a la bienpensante moral occidental con arengas anticapitalistas.

Entre el 7 y el 18 de diciembre de 2009, Copenhague celebró una fiesta con veinte millares de personas invitadas y un millar de personas detenidas. La llamaron Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático, y de ella ya solamente recordamos la brutalidad de la policía danesa y el vergonzante encarcelamiento de dirigentes de Greenpeace.

América Latina también es territorio propicio para festejos de abuso y represión. Hay fiesta en Perú, donde Repsol YPF tramita nuevos permisos para irrumpir en la selva amazónica y ocupar suelo indígena. Confían en que la policía del presidente Alan García custodie sus fuentes de lucro con la sangrienta fidelidad que demostró en la masacre de Bagua contra la población nativa en junio de 2009.

Hay fiesta en Honduras, donde la policía secuestra y tortura al militante del Frente Nacional de Resistencia Popular, Óscar Flores. Donde se consolida la violencia de un gobierno golpista legitimado por las armas y por el silencio internacional, donde campan a sus anchas paramilitares extranjeros con la innoble tarea de exterminar cualquier resquicio de disidencia.

También hay fiesta en Colombia, donde la Asociación Campesina de Arauca anota el nombre de Alcidiades González Castro en la nómina de campesinos asesinados y cumple ya diez años de funeral permanente. Los festivos palmeros de Álvaro Uribe acumulan cuatro mil cadáveres de sindicalistas mientras quienes se atreven a denunciarlo lucen los hombros pelados de cargar ataúdes.

Otra fiesta campesina se oficia en Brasil, con el cuerpo de Pedro Alcantara de Souza convenientemente baleado por los enemigos de la reforma agraria. En la tierra de Lula, las multinacionales transgénicas saben dotarse de bien pagados sicarios que acallan a tiros las voces de la soberanía alimentaria.

El periodismo patrocinado no es ajeno al jolgorio. Quizá no conoce la fiesta de Brasil, ni la de Colombia, ni tan siquiera las fiestas de Honduras o de Perú. Nada se sabe tampoco de la fiesta de Copenhague. Eso sí -menos da una piedra-, se advierte su interés en la fiesta boliviana de Cochabamba, aunque por lo visto, es la que menos le gusta. Nuestros medios de comunicación, algunos investidos con vitola progre, exhiben una vez más su destreza para la lobotomía colectiva y perseveran en su linchamiento contra los mandatarios latinoamericanos que se atreven a contradecir la codicia transnacional.

Entretanto, las voces de la oficialidad se distraen celebrando el Día de la Tierra con falsa purpurina y convierten el conflicto ambiental en un decadente espectáculo mercantil. Lo dijo Eduardo Galeano en su saludo a la fiesta de Cochabamba: “estamos hartos de la hipocresía de los países ricos, que nos están dejando sin planeta mientras pronuncian pomposos discursos para disimular el secuestro.”

El 19 y 20 de diciembre de 2001, los tres millones de personas que se amontonaban en Buenos Aires celebraron una fiesta contra las políticas económicas de la clase gobernante. La llamaron Cacerolazo. En mitad del cachondeo, a alguien se le ocurrió celebrar su indignación con pintura en la pared y dedicarnos una frase que ya es imborrable: “Nos mean y los medios dicen que llueve”.

Damas y caballeros, que la fiesta continúe.

Fotografía: AZRainman

Mercado libre y transgénico> Amaia Agirresarobe (Alternatiba)

Amaia Agirresarobe
Alternatiba

El día 17 de abril, Día Internacional de las Luchas Campesinas, el movimiento campesino junto con otras organizaciones sociales se manifestará en Madrid bajo el lema “por una agricultura y alimentación libre de transgénicos”. Esta día de lucha viene precedido por la decisión de la Comisión Europea de autorizar un nuevo cultivo transgénico en la UE, el primero desde 1998, una patata bautizada con el flamante nombre de Amflora. Esta decisión, amparada por la presidencia española, deja una vez más al descubierto el gran poder de las grandes transnacionales, verdaderos artífices y beneficiarios de una política agraria que, a pesar de la oposición de la mayoría de los ciudadanos/as de la UE, ha permitido la expansión de los transgénicos en nuestra alimentación.

Las grandes empresas de ingeniería genética han situado interesadamente el debate sobre el uso de transgénicos exclusivamente en términos de productividad. A través de una titánica campaña de propaganda, se nos ha vendido la manipulación genética de los alimentos como el último adelanto tecnológico capaz de aumentar la productividad de las cosechas creando cultivos resistentes a los insectos, tolerantes a los pesticidas y adaptables a extremas condiciones de frío y calor. La experiencia de 14 de años de comercialización de transgénicos, sin embargo, ha echado por tierra los “super poderes” atribuidos a estos cultivos. Los organismos genéticamente modificados (OGM) no son más productivos, no disminuyen los costes de producción, y en todo caso los aumentan, debido a sus mayores riesgos ambientales y su alta dependencia de químicos, casualmente comercializados por las mismas empresas que han diseñado y expandido los transgénicos. Los datos que avalan esta última conclusión son escalofriantes. Más del 81% de la superficie cultivada con variedades GM necesitan el herbicida Round-up, químico comercializado por la primera empresa de ingeniería genética del mundo, Monsanto. Mientras los beneficios para la población campesina se diluyen, los verdaderos vencedores de este negocio salen a la luz estimando sus beneficios para el 2010 en $25.000 millones

El intercambio de estudios sobre la productividad de los transgénicos ha ocultado y marginado otras implicaciones que sitúan al actual modelo agro-industrial en el centro del debate. Bajo esta perspectiva más amplia, la ingeniería genética se descubre como la nueva estrategia de las transnacionales (antes fue la Revolución verde) en su intento por expandir el actual modelo de producción industrial en el mundo. En este sentido, la implantación, o habría que llamarla imposición, de los transgénicos ha supuesto un recrudecimiento de los tres grandes fundamentos que caracterizan el actual modelo agropecuario: el control de las grandes corporaciones alimentarias de toda nuestra cadena de alimentación en connivencia con las políticas públicas agrarias, la indefensión y falta de autonomía de los/las pequeños campesinos/as en un mercado diseñado al servicio de las grandes empresas y la extensión de un modelo de producción intensivo, insostenible, de alta degradación ambiental y con posibles riesgos para nuestra salud. En definitiva, la llegada de los transgénicos es una nueva vuelta de tuerca del actual modelo de alimentación, ahora más dañino para la población campesina y consumidora, y que, además, parece no haber tocado límite en su avaricia.

La influencia de las empresas de ingeniería genética en las políticas públicas agrarias y, en este caso, en la expansión de los transgénicos es especialmente flagrante en la UE, la región donde mayor rechazo popular han despertado los OGM. La amplia oposición de la ciudadanía no ha impedido que la Comisión Europea, la última autoridad a la hora de aprobar o denegar las solicitudes de comercialización de OGM, haya autorizado desde 1998 el cultivo de dos variedades transgénicas, el maíz MON810, propiedad de Monsanto, y la recién autorizada patata Amflora. Ambas variedades han mostrado evidencias sobre su peligrosidad para la salud y/o el medio ambiente. Junto con estos dos cultivos, la UE ha autorizado también la importación de 21 variedades GM en forma de grano, mientras otras 57 esperan en la cola en la lista de aceptaciones. En el marco de esta timorata política agraria impulsada por la UE, el Estado español ha sido el país que con más entusiasmo ha abrazado los transgénicos. En el 2006, el Gobierno autorizó el cultivo de 53.000 hectáreas de maíz transgénico, exactamente el 83% del total cultivado en toda la Unión Europea.

El nivel de penetración de los transgénicos en el estado español es difícil de medir. Junto con las variedades legalmente importadas y la expansión a gran escala del cultivo del maíz MON 810, hay que añadir las producciones ilegales y la contaminación de semillas, cultivos y cosechas en el campo, difícilmente detectables por los actuales sistemas de trazabilidad. Según diferentes estudios y experiencias de la población agraria garantizar la ausencia de contaminación en territorios donde coexisten cultivos OGM y cultivos convencionales y ecológicos es técnicamente imposible salvo si se asumen enormes costes económicos, generalmente prohibitivos e incluso en algunas situaciones, aún así es imposible. En la práctica, todos estos factores han permitido que entre un 15 y un 17% de los alimentos a la venta en nuestros supermercados que contienen maíz o soja estén contaminados por transgénicos. Estos alimentos, además, pasarán inadvertidos para la población consumidora porque la actual ley de etiquetado del gobierno español permite que los alimentos que no superen la presencia de 0,9 de OGM no incorporen esta información en sus etiquetas, incluyendo los alimentos disfrazados de ecológicos.

La actual política agraria de la UE y las prácticas pro-transgénicas del Estado español, cliente número uno de Monsanto en toda la Unión Europea, han dado lugar a un fuerte movimiento de resistencia frente a los transgénicos. En Euskal Herria, hasta la fecha, se han declarado 250 zonas libres de OGM, incluyendo regiones y municipios, huertas escolares, explotaciones agrarias y huertas para consumo interno. Estas declaraciones de intenciones, difícilmente conciliables con las actuales políticas agrarias impulsadas por las instituciones, son la expresión de una voz disidente más amplia que el 17 de Abril en Madrid reclamará una alternativa al actual modelo de agricultura industrial. En esta lucha por un cambio de modelo, Alternatiba lo tiene muy claro, “Soberanía Alimentaria ya!!”.

Aberri Eguna 2010: Behetik eta ezkerretik

Apirilaren 4an Aberri Eguna ospatuko da. Alternatibak egun hau autodeterminazio eskubidea aldarrikatzeko ez ezik Euskal Herriaren eraikuntza nazionala egungo mendekotasun sistemen aurka –kapitalismoa, patriarkatua, produktibismoa, arrazakeria, ordezkaritza demokrazia eta kultur asimilazioa- aldarrikatzeko ere erabili nahi du.

Alternatibaren aburuz borrokaren arlo hauek guztiek izan behar dute tokia aberri egunean, hauetan guztietan aurrera egin behar baita benetan demokratikoa, berdinzalea eta bidezkoa den herria osatuko badugu.

Hori dela eta, egun hau urriaren 25arekin –autonomi estatuaren eguna hain zuzen- alderatuz aberri egunaren zentzua leundu nahi dutenen aurka gaude; estatuaren egunak euskal gizartearen borondateak eta gertakariek eurek atzera utzi duten status quoa ordezkatzen du.

Arrazoi beragatik, baina, jarrera izatasun eta folklore hutsetan oinarriturik geure herriko politika, gizarte eta ingurugiro arazo ugariei bizkar eman nahi dieten nazio edo arkadia horri ere uko egin nahi diogu. Ez dago naziorik berdintasunik gabe, ez eta pertsona guztiontzako eskubiderik gabe ere.

Beraz, Euskal Herriaren eraikuntza aipatzean, benetako herritar izaera zabaltzea dugu buruan, hots, askatasun eta eskubideak zabaltzean,  ikur eta ohitura batzuen defentsa hutsa baino.

Egun hau ezkerreko indar subiranista guztiekin batera ospa zedin gustatuko zitzaigukeen, baina ez da posible izan. Alternatibak, baina, euskal ezkerra ikuspegi berriekin berrosatzeko asmoari darraikio, sareak osatuta Euskal Herriko herritar askok duten ametsa gauza dadin: ezker indartsu, anitz, demokratiko eta erradikala osatzea; indarrean diren mendekotasun, errepresio, pertsona zein talde eskubideen urraketa, berdintasun eza eta txirotasun egoerei aurre egiteko.

Arestian esandakoa aintzat hartuta, honakoa adierazi nahi dugu:

Euskal Herrian bizi diren pertsona oreren banako zein talde eskubideak errespetatu behar dira.

Premiazkoa da ETAk bere aldetik indarkeria jardunari utzi diezaion. Euskal Herri aske eta subiranoaren zilegizko helburuak ez dakar helburu politikoak lortzeko indarkeriaren erabilera babestea, ez zuzenki ez zeharka ere.

Nahitaezkoa da espainiar estatuko gobernuek debekatu dituzten eskubide guztiak berrezartzea, hala nola, elkartzeko eskubidea, adierazpen askatasuna, manifestaziorako eskubidea,…ezker abertzale ofiziala legez kanpo uzteko propio eginiko alderdien legea indargabetzea, ez baititu herritarren nahia ordezkatzen duten gobernuak ahalbidetzen.

Gasteiz eta Iruñeako gobernuek aurrera eramaten duten logika neoliberalari erantzuna eman behar dio ezkerrak. Euren neurriei, gizarte edo herri feminista, ekologista eta sozialistaren aldeko alternatiben bitartez egin behar diegu aurre.

Ezkerreko indar metaketa ahalbidetuko duten jardunak abiarazi behar ditugu, egungo gobernuen aurkako lan politikoa modu erreal eta eraginkorrean egiteko gai izango dena, pairatzen dugun nazio eta gizarte deseraikuntza iraultzeko.

Hau da Alternatibako emakume eta gizonezkoek Aberri Egunerako aldarrikatzen dugun zentzua. Ea hurrengo urteetan helburu hauek aurrera egin dutela  ospatzeko moduan gauden; Euskal Herria badela, eta ezkerrekoa behar duela uste dugun guztion artean.

Euskal ezker alternatiborako berrosatze proposamena> Oskar Matute (Alternatiba)

Oskar Matute

Alternatiba

2008ko abenduaren 13an jaio ginenetik, Alternatiba sortzen dugun gizon eta emakumeek bi helburu nagusi ditugu buruan, biak ere osagarriak eta elkarren beharra dutenak geure proiekturako. Batetik, Euskal Herrian ezker alternatiboak -politikoak zein sozialak- batera lan egin dezan berrosatze prozesuan parte hartzeko gogoa eta konpromisoa ditugu . Ezker alternatibotzat dugu egungo menpekotasun sistemak -patriarkatua, kapitalismoa, produktibismoa, inperialismoa, demokrazia liberala, kultura homogenizazioa- gainditu nahi dituen ezkerra, pertsona zein herri guztien eskubideak bermaturiko gizartearen alde egingo duena. Bestetik, esandakoa lortzeko, ezker eraldatzaileak -euskal ezkerrak kasu honetan- bere burua birpentsatu behar duela uste dugu, hots, oinarri ezberdinak izango dituen paradigma berria sortzeko autokritika egin behar duela. Paradigma berri honek gai izan beharko du ikuspegi anitzeko politika egitaraua sortzeko -aipatu ditugun borrokak modu orekatuan barneratuko dituena-, eta proposatzen denarekin koherentea izango den antolamendu erakunde berriak sortzeko -alderdi eta gizarte mugimenduen arteko elkarlana garatuko dutenak-.

Bi helburuok, beraz, Alternatibarentzat helmuga bakarrean uztartzen dira: euskal ezker alternatiboaren elkarlana bermatuko duen paradigma berria sortzea. Hauxe da proiektu honetan sartu garenok biltzen gaituen ideia; honi eskaintzen dizkiogu geure ahaleginak eta bide horri eutsi nahi diogu aurrerantzean. Jakin badakigu ez dela lan samurra, are gehiago ez dela soilik Alternatibari dagokion lana; baina, geure iritziz ildo honetan abiatuta soilik lortuko dugu geure herrian premiazkoa den ezker indartsua.

Honen harira, geure ustez, subjektu zein erakunde berriek edota sortzen ari diren espazioek ezker politikoaren esparrutik paradigma berria sortzeko oinarriak proposatu beharko dituzte. Paradigma honek erroko egitarau ikuspegianiztuna behar du izan -feministak, ekologistak, sozialistak, internazionalistak, subiranistak, eta abar bilduko dituena- baita koherenteak zein berdinzaleak izango diren eta parte hartzea sustatuko duten erakundeak sortu ere.

Ezkerra iraultzearen erronka politiko honek, hau da, ezkerraren batasuna eta gizarte gehiengoen aurrean zilegitasuna sustatzeko apustuak ezin ditu erakunde askotan ohikoak diren jarduera politikoak izan oinarri: esaten eta egiten denaren arteko koherentzia-eza, edo kanpora begira eta barrura begira egiten denaren arteko aldea; demokrazia eta benetako parte hartze erreala bultzatzen ez duten goitik beherako jardun burokratikoak; hauteskundeak helburu bakartzat hartzea, ez indarrak eta espazioak biltzeko tresnatzat hartu ordez -ondorioz ikuspegi eraldatzailea galdu egiten da-; erakundeei soilik begiratzen dien praktika, lan bakarra gizarte eskaerak erakundeetara eramatera mugatzen dutenak, -ondorioz ezker borrokaren ikuspegia galtzen da-; emakumeak erabateko parte hartzetik baztertzen dituzten praktikak, batzuk begibistakoak besteak ez hainbestekoak baina beti ere patriarkalak diren ikuspegietan oinarrituak; gizarte mugimenduak elkarlanerako kidetzat barik transmisio-uhaltzat edota botoak lortzeko gunetzat hartzea;….

Logika hauek guztietan oinarrituriko paradigma zaharkituak eraldatzean baino modu korporatiboan pentsatu duen politika egitaraua garatu du. Realpolitik hau atomizazioan -interes propioak bilatu dira orokorren ordez-; epelaburkerian -hautesnkundeeen emaitzak buruan eta epe luzeko helburuak-; sektorializazioa -borrokaren arlo bakar bati lehentasuna emanik beste batzuk baztertzea-; eta ikuspegi orokorragoa bertan behera uztean -mundu eta europar mailako logiken barruan sartu gabe- oinarritu da.

Esandakoa dela eta, oinarri alternatiboen gainean denon artean artikulazio berri horri ekiteko funtsezkotzat jotzen ditugu subjektu berriak eta euren proposamen berriak. Kezkatzen gaitu -nola ez?-, egungo euskal ezkerrak jasaten duen atomizazioak baina egoera komunikabideetan antzematen dena baino itxaropentsuagoa dela uste dugu. Trantsizio unean gaudela uste dugu, aldaketa garaian, subjektu eta alderdi zaharkituek euren proposamen gaitasuna eta gizarte zilegitasuna agortu eta gune eta erakunde berriak sortzen ari diren unean.

Alternatiba espazio hauetako bat besterik ez da. Erronka politiko honi ekin diogunok uste dugu, nortasun askatzaile hauek indartu ahala, hausnarketa eta ekintzarako oinarriak berriz planteatzen ditugun heinean, berrosatze eta indar metaketa fase batean sartuko garela, oinarri ezberdin eta sendoagoak dituena. Ez dugu, beraz, une hau atzera-pausotzat jotzen, baizik eta garai itxaropentsu baterako aldaketa sakon eta beharrezkoaren atarian garelakoan gaude.

X